Ya pasó casi un año de aquel momento tan lindo en que nos hicimos novios. Te amo más que a nada en el mundo pero siempre hay algo que lo obscurece. Antes yo sabía que no me era correspondido, y eso me hacía muy mal. Ahora siento que lo decepcioné de alguna manera, o que por algun motivo ya esa llama se le apagó. Yo moriría por estar las 24hs junto a él y él, él dice que también, pero no sucede.
A veces se enoja por nada, creo que ni siquiera es conmigo, pero aún así prefiere no verme, prefiere quedarse solo con el argumento de que es para no pelearse también conmigo… Pero a mi no me hace bien estar lejos, no poder abrazarlo, amarlo y besarlo. A mi cuando me pasa algo es la primer persona que quiero que esté conmigo, a pesar de que se que me va a jetonear, cagarme a pedos y decirme todo lo que hice mal, como siempre.
Luego estoy enferma, y ni bien se entera, está a mi lado, toda la tarde, toda la noche, y al otro día prefiere no ir, con el argumento de que mi almohada no le permite dormir. Un día despues ya mejorada, quiero pasar yo a visitarlo solo en caso que no fuera a cursar, pero antes de poder decirlo, me avisa que se va a jugar al tenis y que despues se queda con un amigo. Le comento que al día siguiente tengo ciertos compromisos, que termino tarde pero que … “Nos vemos el sábado”, me contesta… ¿qué significa eso?
Como en un acto reflejo le pregunté si me extrañaba y la respuesta fue un frio y seco si, sin muecas, ni tonos ni variantes… solo si. Facil de decirlo de mentira.
Supuestamente es enojo con el trabajo, y no quiere agarrársela conmigo, pero cuánto tiempo más me va a tener lejos, entonces está primero su enojo y luego yo?
Me habré equivocado otra vez? Tengo que sufrir más todavía? Será solo un momento obscuro de la relación? Otra vez, sólo Dios sabrá por qué…