Cada vez tengo menos para contar, porque la historia va terminando mas o menos como yo quería.
El viernes me vi con mi chongo, estuvimos como siempre y a la vez mejor. Hablamos de miles de cosas, nos sinceramos.
El sábado salí acá, mientras él en sus pagos, cuando llegué me llamo y charlamos un buen rato. Me confesó que había estado deseando estar conmigo toda la noche, que me quería ver, que quería estar conmigo todo el tiempo, que me quería. Me dijo que le había comentado a la hermana que yo casi era su novia, y eso es todo un paso para él que tiene pánico a los títulos y nunca pasó nada igual.
No me interesan las formalidades, sólo quiero estar con él, y él tambien. Las cosas están claras y están bien. Nos separa la distancia, pero creo que es bueno para extrañarnos y que cuando nos veamos no estemos desaprovechando el tiempo.
Lo quiero y él me quiere y por primera vez, me reconoce ante los demás, se abre y se sincera conmigo. Me siento muy feliz, aunque sería más feliz si él estuviera acá con migo, pero bueno vamos despacio.
El hecho es que como todo viene tan bien, ya casi no siento ganas de escribir, y puede que ya no haya historias de aventuras, con lo que este puede ser el principio del fin de este blog… Ya veremos como sigue la historia.
De cualquier manera pienso, en cómo se fue dando toda la historia, a lo largo de casi un año que mantengo este protagonista de mi vida, y mis decisiones y acontecimientos todos estuvieron enredados para dar lugar a lo que hoy he logrado. Entonces digo, ahora puedo ver el porqué de todo lo que pasó. Si nada hubiera sido así, tal vez hoy no estaría contando este final.
Ay, amor!
Septiembre 22, 2008 de tt1xq