Buenas noticias, malas noticias, el dilema no me dejó dormir en todo el día.
Ayer fue el cumple de mi amigo, como siempre iba a salir puntual, pero pensé que como iba sola no quería ser la primera en llegar, asique aparecí una hora y media más tarde, pero así y todo fui la segunda en llegar y la primera del resto de mis conocidos.
Fueron cayendo todos los vagos de la cadena con sus novias, los llamo así porque son compañeros de la facu con los que solemos mandarnos mails en cadena hinchando las bolas cuando estamos al pedo, y aunque parezca estúpido, es muy divertido, por lo menos ellos lo son. Entre tanto llegó mi chongo… me saludó como a todos y dijo algo sobre mi maquillaje, muy por lo bajo. Demás está decir que me recontra producí y me maquillé bien gato. Igualmenté me hice la sonza y seguí mi diálogo con los demás en la mesa. Él como todos los años se sentó en otra mesa. A lo largo de la noche me la pasé contando los detalles del viaje a Salta y hablando al pedo del Ardi del orto. En algunas ocasiones me miraba y me hacía caritas, o me decía que deje de hablar en joda. Después tipo 1 o 2, se fueron las parejas y quedamos el del cumple, la novia, una amiga de ellos con el novio, el chongo, su amigo y yo. Empezaron a tocar la guitarra y dos por tres pasaba mi chongo por donde estaba parada y me empujaba diciendo “te dije que te iba a cagar a palos” en un tono chistoso refiriéndose a cuando hablábamos del sexo violento. Yo no hice más que hacerme la sota e ignorarlo. No quería parecer desesperada, ni ilusionada, y si me boludeaba haciéndose el winner? no no iba a quedar como una estúpida. Recorrimos un par de pubs, y al amigo de mi chongo lo perdimos, asique quedamos 6 justitos y en pareja. Al principio fue medio incómodo, porque no sabía que onda y no quería quedar manija, pero de repente me di cuenta que mi chongo, que es de esos de hacer la suya, no se separaba del grupo. Nos sentamos en una mesa y me dice: “Vamos a comprar algo para tomar?” y yo que nunca voy a poder mantenerme firme en una decisión, lo acompañé.
Chongo: Dónde dejaste el auto?
Yo: en la loma del orto… che, andá vos adelante que no puedo pasar entre la gente
Chongo: (despues en la barra) Por qué no me contestaste el mensaje?
Yo: Que mensaje?
Chongo: Ese viernes que hablamos, el sábado te mande un mensaje
Yo: No me llegó
Chongo: Posta?
Yo: Posta. Si lo recibo, te contesto, porque no te iba a contestar?
Chongo: Pensé que estabas enojada
Resulta que un viernes hablamos por mail, y fue medio rara la charla porque noté un leve interés, pero no entendí a que venía, si fue él el que me largó. Habíamos quedado en seguir hablando, pero no lo hicimos y despues me dijo que fue por eso que pensaba que yo estaba enojada con él.
Salimos de la barra y me dice: “Andá vos adelante, así te apoyo”. No entendía nada y lo miré con cara de sorprendida mezcla de pícara. En la mesa, nos pusimos a hablar del auto, el accidente y cuando acotaba cosas en complicidad me tocaba o pellizcaba la pierna.
En algún momento la pareja amiga del cumplañero se fue, y el chongo sugirió ir a la pista a bailotear, pasaron muchos temas del recuerdo y por primera vez, bailamos juntos y apretaditos como a mi me gusta. Si pudiera pensar en cuanto deseé bailar un tema de comanche con un amor! Hubo muchos acercamientos, y me miraba fijo y en más de una ocasión tuve ganas de comerle la boca, pero no lo hice porque no quería que él quedara mal o le molestara. En otro momento, le agarré las manos y le dije que las tenía frías y él me agarró la mia y llevándola contra su miembro me dijo “acá esta caliente”. Claramente me estaba provocando, pero me molestó que solo buscara sexo, despues de todo lo que habíamos hablado. Lo ignoré. Despúes me decía “no te muevas mucho que no tengo donde poner las manos” y me tocaba la cola, “que justo el lugar que encontraste” decía yo.
Cumple Boy: Che, nosotros nos vamos… estamos rotos.
Chongo: Vamos? Que hacemos?
Yo: no sé, cómo quieras
Chongo: Vamos… a dormir… juntos…
Me acerqué al oído para darle una respuesta, pero no supe que decir. Yo quería hablar, no quería tener que dar una respuesta drástica.
Chongo: Contestame algo!
Yo: Bueno, vamos
Y salimos caminando juntos.
Yo: Qué querés hacer?
Chongo: Vos que querés hacer?
Yo: No se que onda esto… No quiero pasar por lo mismo. Yo sigo pensando igual.
Chongo: Yo sigo igual también.
Yo: Y bueno no se, fuiste vos el que me dijo de no vernos más a pesar de que yo insistiera.
Chongo: (mirando que no venga nadie) Lo reconozco! Soy débil… Yo te quiero, como amiga, como persona, pero no te puedo prometer nada. Yo quiero estar con vos…
Yo: y cuando YO quiero estar con vos? Vos no estas…
Chongo: Bueno, ves! Y si un viernes no puedo ir?
Yo: me lo decis…
Chongo: Yo quiero estar con vos, pero no quiero estar todo el día con vos… entendés?
Yo: No tenés que estar todo el día conmigo, yo tampoco quiero eso.
Y ahí salió el tema de la paranoía que tiene y que me pone loca y por eso me pongo como me pongo y él se pone como se pone… Y ahí nomás nos comimos a besos. Fuimos hasta su auto pero nunca lo arrancó. Nos quedamos ahí charlando porque yo le había dicho que no tenía ganas de nada, porque estaba indispuesta, además era una manera de que lo piense un tiempo más también. Me dijo que lo había matado mi indiferencia durante la noche, que estaba ahí conmigo porque quería, que su debilidad era conmigo, que yo tenía algo… Me recriminó que no hablara con él y le expliqué lo dificil de la situación para mí, que como nunca sé como le van a caer las cosas, no me animaba a hablarle, además tambien era dificil para mi.
Chongo: Yo pensaba que estabas enojada.
Yo: No estaba enojada, pero la situación me dolió un montón.
Chongo: No me digas eso que me matás…
En otro momento me dijo que me extrañó, y se puso nervioso. No entendía porqué si me extrañó y tenía ganas de verme, era tan dificil para él decirlo. Me comentó que quería que le aumentaran el sueldo, o cambiar de trabajo para irse a vivir solo, “ahí no te salva nadie” me dijo.
Charlamos mucho, nos besamos un montón, no aclaramos nada, y quedamos que hablábamos en la semana para vernos el viernes. La despedida fue dura, por parte de los dos, al menos eso me pareció.
No se si va a volver a ser lo mismo o no, pero al menos estoy contenta de tenerlo de nuevo en mi vida, cuando empiece a sufrir otra vez, será cuestión de apretarme otra vez los dedos con la puerta, hasta que aprenda a cerrarla bien. Trato de tomarmelo light, sin pensar en el viernes, sin esperarlo demasiado, aunque se complique, por ahora estoy tranqui, pero se que no me va a durar mucho.