El finde estuvo bueno. El viernes me sentí satisfecha porque encontré el bendito problema de mi máquina, el cable SATA es muy grande para la entrada del disco, con lo que a veces se suelta y no lo lee correctamente. Lo ajusté un poco, pero tengo que comprar otro cable. Habiendo resuelto ese inconveniente, me miré 2 pelis, me fui a dermir como a las 3 de la matina. La tos no me deja en paz, me desperté quichicientas veces en la noche, a punto de ahogarme con mi propia tos. Entre pito y flauta pude dormir hasta las 15hs del sábado, me levanté hice algunos quehaceres, me depilé, comí, me bañe y como a las 21 y algo parti para mi pueblo. Llegué y tuve que aguantarme que mis viejos rompieran los kinotos con el porqué ando en la ruta tan tarde, si no hay necesidad, que prevenga, que no arriesgue y bla, bla, bla. Yo se que tienen razón, la noche es un poco más peligrosa que el día, aunque en este país y a estas alturas cualquier cosa te puede pasar a las 10am como a las 10pm, pero me resisto a ser presa de manejar mis horarios a gusto y piacere por la inseguridad nacional.
Despues me revoqué un poco la cara y partí a lo de mi amiga Caro, que nos mostró las fotos de su viaje con su novio y nos convidó chocolates. Quedamos anonadadas al ver que en todas las fotos Caro estaba usando alpargatas. Nunca jamás en la vida lo hubiéramos pensado de ella. Caro es una mina top, siempre usando lo último en la moda, y jamás de los jamases se pondría algo que representase una tradición argentina. Ha llegado a rechazar a un tipo porque vestía alpargatas, tendrían que haber escuchado la forma despectiva en la que hablaba del tipo, y ahora? ella de alpargatas… Es increíble como puede influir alguien en tu vida cuando formás pareja…
Después salimos dispuestas a festejar nuestro último finde, ya que 2 empiezan a cursar, y otra de las chicas y yo nos vamos de vacaciones. Fuimos a un bar en la costanera que se pone muy lindo. Ni bien entré, la primera mina que veo, era la señora de TwP… Menos mal que no hice nada, me hubiera sentido como el orto. Luego tomamos algo y noté que estaba mi amigo Nacho Facha. Cuando nos íbamos pasé por al lado, y pensé que se iba a remitir a saludarme y nada más, pero por el contrario, me dió un fuerte abrazo y se quedó contandomé que se iba este viernes de vacaciones, que se había peleado con su cuchi cuchi, temas de facu y laburo y demases. Me re levanta el ánimo saber que me estime tanto, es un bombon, así como lo bauticé Nacho Facha, se parte en mil pedazos, pero equilibra con una personalidad un poco sobervia y ahuecada, pero no deja de ser un buen tipo, diríayo. De ahí nos fuimos a otro pub en el centro, estaba reeeee lleno. Dando vueltas me encontré con varias personas.
Primero: Gorrita, que fue el pseudo primer hombre en mi vida (ya llegaré con el historial a mencionarlo) viene y me saluda muy divinamente, charlamos a penas un ratito como es usual y lo básico, la facu, trabajo, viajes y ¿me dijeron que andas “casado”? -No funcionó, ya estoy para algo serio, no tengo ganas de boludear, y si no va, no va, no pierdo el tiempo.
Segundo: Marquitos, hacía mil que no lo veía por los pagos, pero en los últimos findes nos cruzamos y me alcanzó a comentar de su exitosa carrera de chef, lo bien que le iba y ganaba, y que pronto se iba a España y no sabía por cuánto tiempo.
Tercero: Esteban y Andres, en mi mundo los conozco más por sus sobrenombres y por andar siempre juntos, pero acá no quiero dar tanto detalle. Hacía mucho que no nos veíamos y quedábamos hablando. Andres está re de novio y Esteban sigue como siempre en su vagancia. Fue un lindo momento que recordar. Ambos son del grupo nacido en el club, y que después se convirtió en el del buho.
De los dos primeros, me dieron el msn, asique estoy en contacto. Gorrita está en Capital, asique me dijo de juntarnos a “tomar mate”… Por ahi podamos ser los amigos que nunca fuimos, o empezar algo interesante.
No me daba más la garganta de la tos, el frio y el cigarrillo, me estaba ahogando, asique nos fuimos. Me compré unos caramelos de miel con menta en una céntrica estación de servicio y allí lo vimos a Seba, un comañero del secundario, junto con su hermano el bioquímico, que es un terrible bomboncito y con quien mi madre me manda al frente cada vez que va a hacerse algún análisis. Suerte que no me ubica.
De ahí me fui a dormir, y el domingo otra vez la tos no me dejó descansar lo suficiente. Me fui a la guardia y a recorrer el Carrefour para ver si encontraba lo que necesitaba para dejar el auto listo para el viaje. A la tardecita, fui al centro a encontrarme con la gilada de la oficina. Les conté todos los rollos atrasados e hice catarsis hasta las 23hs. Sus respuestas fueron las que no quería escuchar, pero las que son realistas. En conclusión, tengo que aprender a separar las cosas, y definir qué es lo que no quiero para mi.