Hoy me sorprendió la tarde hablando con un amigo recién recibido. Me disculpé por haberme perdido la exposición del proyecto y la seguimos hablando. En cierto punto de la conversación, me terminó diciendo que concretemos toda la tensión sexual que hay entre nosotros. Es un dilema, otra vez gente con kilombos. ¿No puede ser un tipo normal?!!
TwP (así lo vamos a llamar de incógnito) fue compañero laboral y también de la facultad. Hemos compartido fiestas de la empresa, regresos a nuestra ciudad hogareña, asados y demás. Al principio no éramos amigos, pero su manera de ser me atrajo profundamente, su directitud y frontalidad, su caracter sexópata y que no tenía vueltas para hablar de nada me hizo flashar como nunca. Pero hete aquí que el muy vivo, nunca nombraba a su mujer ni sus hijos, piola no? Hasta que un día indagando con conocidos lo supe y después entre chistes y gastadas lo hice vomitar su verdad. En ese punto, dejé de verlo como hombre, como me pasa con todos los tipos casados, desaparecen de mi lista de potenciales. En su caso TwP estaba en un 2° o 3° puesto y salió de la lista como rata por tirante.
Con el tiempo y fiestas de por medio, tuve la oportunidad de conocer a su mujer. Una mina muy macanuda, si la sabes llevar, pero también muy celosa y brava como ninguna si le tocaban el macho. En cierta ocasión que pareció que nuestro picaflor andaba en algo con alguien del trabajo, su mujer pasó por mi casa a ver qué sabia yo de eso. “La cazo de los pelos y la mato si me la cruzo” … aún resuena en mi cabeza… Brava la petisa!
Cierto tiempo más tarde, cuando lo saludé para su cumpleaños, estaba en un estado depresivo importante, en medio de la separación. Le ofrecí mi mano amiga, y cuando me hacía alguna insinuación, esquivaba el bulto con un poco de cintura.
Cabe destacar, que en mi pueblo todo el mundo se conoce y nos encontramos por todos lados, yo me seguí encontrando con su mujer, y le tomé cierto afecto, hasta me siento una pseudo-amiga.
Hoy hablando con TwP me insinuó al principio que concretemos. Esquivé el bulto tratando de delegarle la responsabilidad de reflexionar, pero me indicó que antes no podía porque había “algo” en el medio, pero ahora ya no está y no iba a dejarla pasar. Así traté de hacerlo pensar en el error que sería, y él me contestaba que si quedaba entre nosotros, no lo sería y que directamente quería “hacerme el amor de la manera que yo se lo pida”. CHAN! Le justifiqué todos los motivos por los que sería un error y al final me dijo algo así como “si me contestas NO, lo voy a tomar como TODAVIA NO acepto tu propuesta, si me contestas OK yo se que corremos el riesgo de un dia engancharnos pero si no somos correspondidos jodernos. Despues de todo no me dijiste que no, todos son “peros”. Pensalo y me avisas”.
Le contesté que lo iba a pensar, y que también él lo piense. ¿Por qué yo y no otra? Había mil para elegir… tengo cara de figurita fácil, o qué carajos? Estoy más decidida por el no, pero algo me tira de pensar que cierto día puedo tener ganas y querer hecharme unos rounds con él. Me parece que debe ser un muy buen amante, pero vale la pena correr el riesgo de enamorarme otra vez, y encima de alguien en una situación más complicada, de que me caguen a palos en una esquina por sacarle el marido a otra, perder una amistad, o dos, si lo cuento a él, aunque ya a esta altura no somos nada. O sea, el tipo me calienta, y le daría, pero toda acción conlleva un desenlace con consecuencia, no me puedo dejar llevar por una calentura. Tengo que pensar en el después… La verdad me saca que no me vengan a proponer cosas serias. No se si hacerme la indiferente e ignorar las malas propuestas, o hacerme la superada y sacarle el jugo hasta donde pueda y ver si después de todo todavía está para hacer licuados. De más está decir que siempre hice la segunda opción y nunca terminé bien, soy demasiado debil para aguantarme la primera. Entonces el dilema es: seguir con el mismo comportamiento autodestructivo o empezar a valuarme más. Espero que no sea lo que dicte la carne.
Si pienso con la cabeza, todavía lo extraño al chongo y siento que TwP no le llega ni a los talones. En el fondo espero que me llame y se de cuenta de que sí me quería… Ilusa cual quinciañera.