Solo dejé de esperarlo, automáticamente me fijé en otro para tratar de remover esta historia de chongo. Sin quererlo, él solito me empezó a escribir de nuevo… que estamos bien, que me gusta hablar con vos, que esta todo bien, que hay una conversación “oral” pendiente y bla, bla, bla. Haciendome la superada y que no se note mi desesperación le respondí todos los mails con la mejor onda posible y tratando de incentivar su líbido. El sábado mensaje viene, mensaje va y un ” te puedo llamar?”. Una charla profunda, se hablaron las cosas, se aclaró todo un poco y un encuentro pendiente de confirmar. A la noche nos vimos, estuvimos juntos igual que siempre, sólo que esta vez no le contamos a nadie, fue un encuentro secreto. Para mi sorpresa, él estaba más cariñoso de lo normal, más abierto, hasta me dijo que me extrañó. Habló de cuando nos vayamos de vacaciones y cuánto tiempo iba a tener que estar sin verme, y en cierto punto de la noche llegó la pregunta que yo había estado evitando: “Cómo seguimos?”
Mis explicaciones ya se las habia dado. Yo flasheé, si, lo reconozco, pero no es para tanto, no estoy perdidamente enamorada, él lo impidió. Lo que siento creo que es lo que siente cualquiera que hace 2 meses que comparten la intimidad, que se cuentan cosas, que se conocen los gustos y las fantasías, que comparten secretos, y códigos. ¿está mal querer compartirlo? si al fin y al cabo estoy segura que a él algo así también le ha de pasar. Yo le dije que hiciéramos lo que quisieramos, “que querés hacer vos?, si me queres seguir viendo nos vemos, y si no no”. “Yo te quiero seguir viendo, pero no te quiero joder…” OTRA VEZ CON LO MISMO!!!!! No te das cuenta que me vas a joder sólo si vos lo querés asi??? muchas veces me repitió que yo le importaba, y que no me quería ver mal por culpa de él. Ahhhh, la verdad no los entiendo, te importo pero no tanto??? Al final son mas complicados que nosotras…
Yo me considero una mina sencilla, directa y franca, que no puede encontrar un tipo como la gente.
En definitiva volvimos al punto 0. Sigo chongueando, pero con la diferencia de que ahora soy un poco más consciente… Vamos a ver cuánto me dura