14/02/08 - Se te abrocha la capocha
Febrero 22, 2008 por tt1xq
Hoy tuve la conversación más interesante en mucho tiempo. Con Adri estuvimos absolutamente al re pedo en el trabajo, yo por lo de siempre, y él por temas de expiración de passwords. Salí a las 12.30 a almorzar con un grupo, pero como no tenía ninguna responsabilidad, cuando Adri quiso salir a las 13.30, salí de nuevo. Lo acompañe a tomarse su yoghurtcito, y después continuamos la charla de salón en una caminata siestera por el estacionamiento de la empresa.
El tema fueron las relaciones, de amistades, como reaccionamos, pero de alguna manera siempre que empezamos un tema nosotros dos terminamos hablando de relaciones de pareja. Me contó sus comportamientos a lo largo de su historial amoroso, y pude inferir una conclusión acerca de mi situación actual con mi chongo. Yo también hablé, y él me escuchó atento. Cuando cerramos la conversación me dijo:
-Es bueno tener la perspectiva de la otra parte.
-Sí, lástima que ni vos ni yo representamos a la mayoría de nuestro género.
Es verdad, yo no soy una mujer común, no pienso igual que la mayoría de las minas, y él tampoco es como la mayoría de los hombres que conozco. O sea, su opinión es igualmente válida, pero no se si me satisface 100%.
Hoy desesperé. Desde el pasado viernes que no hablaba con mi chongo. Después que me rebotó la propuesta de finde, justificadamente, obvio (?), tuvimos un disentimiento con tema madurez, y de una finalizó la conversación. El finde no tuve noticias, ni mensaje, ni mail, ni nada. Lunes, nada, martes, nada, miércoles, ya es muy raro. Al principio pensé: “Si no quiere saber nada, allá él, yo hago la mía”, pero la realidad es que no me lo puedo sacar de la cabeza. De alguna manera, no puedo dar por cerrado si él no me lo dice. Creo que espero que me diga el “no te quiero ver más” para poder darle fin, y putearlo, porque así como estoy ahora, a la espera que me desespera y no se que onda, me mata y hago supocisiones que no van.
Por ahí pienso que es porque yo no tengo nada más que esto en la cabeza y él en cambio tiene otras prioridades, y eso me juega en contra, no me puedo relajar. También pienso que en otro momento de la vida, al principio, él estaba super ocupado, pero se venía en cualquier día y horario. No se es raro. Tengo miedo que no me quiera decir la verdad por lástima. Lástima es lo último que necesito.
Todavía no devuelvo el paraguas, pero me parece que lo del viernes fue una señal para otro, porque para mi ni noticias.